sábado, 29 de junio de 2013

La escritura: eje maestro de los aprendizajes escolares

La escritura: eje maestro de los aprendizajes escolares 
Los resultados del Simce (Sistema de Medición de la Calidad de la Enseñanza) de los segundos básicos, deben ser analizados en sí mismos, y también en relación al proceso educativo continuo de los escolares. En relación a lo primero ya se ha opinado bastante.

En relación a lo segundo, me parece conveniente tener presente que la comprensión lectora va de la mano de la capacidad para escribir reflexivamente, y el hecho de que los escolares estén egresando con una insuficiente capacidad para escribir reflexivamente, refleja que no se está llevando acabo un proceso educativo que apunte a aprendizajes profundos, que se proponga coimplicar con eficacia las habilidades para leer comprensivamente y escribir reflexivamente.

La escritura, cumple una función comunicativa y también una función epistémica. En efecto, escribir es un proceso que supone definición de conceptos, elección de los mismos, y la capacidad de presentarlos en una estructura coherente que permita su cabal comprensión por parte de quien leerá lo escrito.

La comunicación escrita requiere un número mayor de vocablos que el lenguaje oral para expresar la misma idea. Así, comunicar por escrito es un proceso que supone no sólo la puesta en marcha de nuestros conocimientos, sino que particularmente, esta práctica compromete el ejercicio de nuestras altas capacidades intelectuales a fin de comunicar nuestras ideas o mensajes a personas ausentes (físicamente).

Pero también, escribir es una capacidad que nos permite expresar nuestros pensamientos, intercambiar ideas, hacer patente con ello nuestra originalidad, y por lo tanto, implica una elevada habilidad mental que nos abre profundos horizontes vitales. Como bien advierte Mariana Miras, “las producciones escritas, y en especial los procesos que el escritor utiliza al componer un texto, hacen posible o facilitan el aprendizaje, el desarrollo del conocimiento sobre nosotros mismos y sobre la realidad” (La escritura reflexiva. Aprender a escribir y aprender acerca de lo que se escribe).

La deficitaria competencia para escribir con que egresan los escolares se debe, mayormente, a un enfoque pedagógico equivocado.

Al observar el desarrollo de clases en las aulas de establecimientos de los diferentes niveles de desempeño, es posible advertir que a excepción de aquellos que alcanzan una calificación alta, en los demás, se aprecia una gran dificultad en los docentes para incluir manuscritos o ensayos de investigación acerca de los contenidos propios de la especialidad, primordialmente cuando se trata de contextos culturales, históricos o filosóficos que guarden sincronía temporal con los contenidos entre todas las asignaturas de un mismo nivel de estudios.

En la práctica, las instituciones escolares de desempeño pedagógico alto, destacan por poseer un nítido enfoque pedagógico centrado en el logro de aprendizajes profundos, y al mismo tiempo, porque están inspirados en una cultura metodológica desafiante, disponiendo de la lectoescritura como indicador de calidad.

Por ello, instalar la escritura como un eje de los aprendizajes escolares, es un cambio pedagógico que el sistema escolar requiere con urgencia.

Germán Gómez Veas | LADISCUSION.cl

jueves, 27 de junio de 2013

Indicios de un idioma secreto en el misterioso libro de Voynich

Indicios de un idioma secreto en el misterioso libro de Voynich 
El misterioso y bello texto de Voynich, datado en el siglo XV y que muchos investigadores han considerado recientemente como un galimatías, podría no tratarse de un fraude después de todo. Un nuevo estudio de la Universidad de Manchester sugiere que el texto comparte bastantes características con lenguas auténticas, así como que podría contener mensajes codificados. Para alcanzar esta conclusión, el equipo científico ha manejado un sistema que analiza la entropía de las palabras empleadas en el manuscrito y la pone en relación con sistemas similares de otros lenguajes ya existentes.

La afirmación acerca de la posible existencia de un idioma secreto surge del empleo de una técnica estadística que pone una cifra en la información contenida por los elementos de un texto o código, incluso si su significado es desconocido. Esta técnica también podría ser empleada para determinar si hay un significado en los genomas, posibles mensajes alienígenas, e incluso para esclarecer las señales entre las neuronas en el cerebro.

El manuscrito de Voynich ha confundido y fascinado a partes iguales a los investigadores desde que el vendedor de libros Wilfred Voynich lo encontró en un monasterio italiano en 1912. El texto contiene ilustraciones de ninfas desnudas, plantas inidentificables, diagramas astrológicos y páginas y páginas de texto escrito en un alfabeto no identificado.

Aunque el patrón de longitud de las palabras y de la combinación de signos en el texto es similar a otros de lenguas conocidas, varios estudios recientes sugerían que el libro era un claro fraude del siglo XV, diseñado para timar a los coleccionistas de libros del Renacimiento, y que las palabras no tenían significado. Un trabajo científico mostraba, incluso, que técnicas ya conocidas de los criptógrafos del siglo XVI podrían haber permitido que alguien creara estos patrones utilizando un conjunto sin sentido de caracteres. Otro estudio concluía que las propiedades estadísticas de la escritura eran coincidentes con un galimatías.

Ahora, Marcelo Montemurro, de la Universidad de Manchester (Gran Bretaña), ha analizado el texto junto a otros colegas, utilizando una técnica que retira la mayoría de los términos con significado. “Decidimos que era la fórmula ideal para analizar este misterioso manuscrito –afirma Montemurro-. La gente ha estado discutiendo y discrepando durante décadas si se trataba de un engaño, así que esta nueva técnica podría permitir un acercamiento a la verdad”.

Sus resultados convalidan la idea de que el texto de Voynich contiene realmente un lenguaje secreto. Más allá de buscar patrones en las propias palabras, el método de Montemurro persigue más un patrón global en la frecuencia y el agrupamiento de las palabras que podría producir un significado. “Los resultados que conseguimos gracias a esta búsqueda arrojan una nueva luz sobre el contenido del volumen”, indica.

El método emplea una fórmula para encontrar la entropía de cada término, lo que supone una medida sobre cómo de frecuente es su utilización en el texto. Para uno de estos términos, los investigadores determinan su entropía en el texto original y en una versión mezclada de él. La diferencia entre las dos entropías, multiplicada por la frecuencia de la palabra, da la medida de cuánta información aporta...

JOSÉ MANUEL NIEVES | ABC.es

lunes, 24 de junio de 2013

Las ventajas de escribir a mano

Las ventajas de escribir a mano 
Los "tengo ganas de verte", "te echo de menos" y, sobre todo, los "te quiero" parecen más sinceros cuando están escritos a mano, cuando al ver el papel o abrir el sobre se descubre la tinta del bolígrafo y quien lee la nota distingue la letra de la persona a la que ama. Pero el aspecto romántico no es el único beneficio de esta práctica, cada vez más en desuso. Además de contribuir a las relaciones amorosas, redactar a mano tiene ventajas para el cerebro, según apuntan recientes investigaciones. Entre otras cosas, ayuda a fijar conceptos, a aprender un nuevo idioma y a mantener la mente activa.

Gracias a imágenes de resonancia magnética, científicos de la Universidad de Indiana (EEUU) han visto que al escribir a mano se activan más regiones del cerebro y se favorece el aprendizaje de formas, símbolos y lenguas. Asimismo, según explican los autores al diario 'The Wall Street Journal', esta técnica ayuda a expresar mejor los pensamientos y las ideas. Incluso para algunos trastornos neurológicos, la habilidad en esta escritura puede servir como una herramienta de diagnóstico.

Según indica a ELMUNDO.es Virgilio Hernando Requejo, neurólogo del Hospital Madrid-Norte Sanchinarro, "la representación que tiene la mano en la corteza cerebral es enorme. Al escribir con bolígrafo utilizamos mucho más el cerebro que cuando usamos el teclado del ordenador. Si dejamos de escribir a mano durante un tiempo, está claro que las estructuras cerebrales van a cambiar".

Sin embargo, más que el cambio en el cerebro, el mayor peligro que este experto ve en las nuevas tecnologías es "el desentrenamiento de la memoria". El doctor Hernando señala que "ahora está todo en el iPhone y dispositivos similares, tenemos mucha más información en el bolsillo, pero no somos capaces ni de recordar un número de teléfono y eso es lo verdaderamente preocupante".

¿Un retroceso?

"Es bueno seguir escribiendo a mano, porque al hacerlo se piensa más lo que se está diciendo, pero el hecho de que cambiemos esta práctica tampoco quiere decir que retrocedamos", matiza este especialista. "Me recuerda a cuando los mayores nos decían que nos íbamos a atrofiar por dejar de estudiar Latín. Pues tenían razón en parte, porque es un idioma más, la base del nuestro y además con declinaciones, lo que facilita el aprendizaje de otras lenguas. Pero en realidad no ha pasado nada. Pese a todo, pese a que ya casi nadie sabe Latín, lo cierto es que ahora hay más gente que habla más de un idioma, así que lo que se ha perdido por un lado se ha ganado por otro", dice.

Lo mismo se puede aplicar a la escritura manual. "Al ir dejando de lado esta práctica se pierden algunas habilidades, evidentemente, pero se pueden ganar por otra parte", dice Hernando Requejo, que además bromea con que "la mala escritura manual de algunos médicos da más problemas que ventajas".

Los creadores de los nuevos dispositivos informáticos también son conscientes del 'encanto' que tiene la escritura manual y, por eso, han desarrollado algunas aplicaciones que la imitan, aunque sea en la pantalla. El propio presidente de EEUU, Barack Obama, fue tentado para firmar un autógrafo, haciendo su garabato, en la pantalla de un iPad. "Para los nostálgicos, no todo está perdido", reconoce el neurólogo.

Isabel F. Lantigua | ELMUNDO.es